¿Y si estás congelada?
- Cristina Olivero

- 15 jun 2021
- 3 Min. de lectura
Por mucho tiempo creí que no tenía fuerza de voluntad, ni poder personal para realizar mis propósitos, pero solo estaba congelada!
Y a diario, escucho y veo mujeres "incapaces" de reconocer y respetar sus límites en todos los aspectos de la vida, que también están congeladas.
Los límites son fundamentales para vivir porque definen, nutren, protegen nuestro autocuidado. Y en estado de congelación sencillamente no podemos nidefininirlos.
¿Cómo saber que estoy congelada? Es posible que te sientas con pánico a lo que pase si tomas decisiones, postergas tomar acción, incapaz de sostener tus decisiones. Encuentras excusas constantes para evadir las responsabilidades contigo misma, incumples lo que te prometes, te da flojera/pena/miedo/ alzar tu voz y hacer valer lo que mereces, justificas el abuso, te reprimes la furia y el placer, no encuentras tiempo para ti misma, te duele invertir energía en todas las formas en ti misma, tienes síntomas de estancamiento en muchos aspectos.
¿Por qué nos congelamos? por niveles absurdos de estrés, por traumas, por intoxicación, por vivir en una constante ilusión de control en el que drenamos nuestra energía queriendo controlar lo incontrolable, por estar desconectadas del cuerpo y en piloto automático, por tantas posibilidades aterradoras como personas en la tierra. Te toca descubrir qué te congela, que activa tu estado de sobreviviencia, que tienes que integrar y atender para volver a la vida.
¿Cómo es nuestra fisiología congeladas? Se desconectan nuestros sentidos para vivir el momento, y se activan las alarmas de sobrevivencia, pues el cuerpo entiende que está en riesgo su vida y en protección se prepara para huir o hacerse el muerto.
Es un estado en el que dejamos de sentir la intuición,apagamos la sabiduría del fluir, de sumergirnos en la experiencia del ahora, perdemos atención al gusto, a la visión, al tacto, al oído, al sentir, que es el sentido del corazón.
Sin importar lo que haya pasado, acuérdate que ahora todo está bien, o si estas en pleno proceso, que las situaciones van a pasar, y que el camino se va mostrando al andar, en nosotras tenemos los recursos para darnos lo que necesitamos, el proceso siempre tiene su medicina y mucho que enseñarnos para cocrear los deseos de nuestro corazón.
Descongelarse, requiere tiempo, amor y autocuidado.
Reaprender y revincularnos con nuestros procesos desde un nuevo lugar, desde el cuerpo, desde el ahora, desde la conciencia y sin huida, con autocompasion dándonos todo el amor que tanto necesitamos, dándonos toda la atención que nos hemos quitado durante tanto tiempo, por evitar sentir, por salvarnos del dolor, por evadir la incomodidad...
Quizás hay muchas cosas que sabes que necesitas que aún no es el momento para accionarlo, pero llegará.
Mientras, en el ahora, siempre hay algo que tenemos y podemos hacer, que incluso nos hará sentir más seguras de dar ese paso; y podemos hacerlo consciente, sintiendo, encuerpada.
Siempre podemos profundizar en nuestro sentir, experimentando la vida de dentro hacia fuera, como causas y no como efectos, como uno con la vida que soy y me rodea.
Comenzar a hacernos cargo de nuestro auto cuidado básico, es uno de los pasos importantes y maravillosos que podemos dar cuando no sabemos aún lo que necesitamos o cómo dárnoslo.
Ser coherentes en nuestra nutrición - y con nutrición me refiero a la conciencia en la elección de todo lo que me penetra a través de todos mis sentidos. Asegurándome de discernir para nutrirme y hacer florecer cada vez más la vida que soy-.
La nutrición real incluye la disminución progresiva de la ingesta de venenos. Progresivamente, porque todo lo que consumimos creado por grandes industrias, y promocionado como panaceas, tienen montones de químicos disruptores endocrinos que han estado afectando el bienestar de todos, lenta y silenciosamente; así que es una larga y profunda transformación que se logra de pequeños en pequeños cambios.
En el programa grupal online de bienestar digestivo que facilito, Barrigas Sanas, Corazones Contentos, nos unimos en sonoridad un grupo de mujeres con el llamado profundo a aprender sobre fisiología y anatomía de nuestro sistema digestivo, a desintoxicar nuestros cuerpos y a recuperar, optimizar, atesorar la salud digestiva como eje de todo el bienestar psicosomático.
Este lunes 21 de junio comenzamos, y es realmente un hermoso obsequio que nos damos a nosotras mismas, entre nosotras y a la Tierra. Algo poderoso se mueve cuando un grupo de mujeres se unen en un propósito.
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